En el corazón del Bages, con la silueta de Montserrat dibujando el horizonte, se arraiga la historia de la familia Margenat, que, a lo largo de treinta y seis generaciones, ha convertido la preservación del territorio en el eje de un proyecto vitivinícola y turístico que pone en valor tanto el pasado como el futuro de la comarca.

En medio de un paisaje de viñedos, bosques mediterráneos y un valioso patrimonio arquitectónico, Heretat Oller del Mas es un espacio donde tradición, naturaleza e innovación conviven en armonía.

Del paisaje a la botella

Con cerca de 600 hectáreas, Heretat Oller del Mas representa una manera de entender el vino profundamente vinculada al territorio, donde cada decisión busca mantener el equilibrio entre la actividad humana y la naturaleza. Un ejemplo de ello es la recuperación de variedades autóctonas como el picapoll negro y la malvasía manresana, que preservan el legado que ha modelado el paisaje durante más de mil años.

Los vinos de esta bodega se elaboran exclusivamente con uva de la finca seleccionada manualmente durante la vendimia para garantizar la máxima calidad y siguiendo prácticas de agricultura ecológica y biodinámica que preservan el equilibrio natural del entorno. Este compromiso ha situado a Oller del Mas como uno de los referentes de la viticultura sostenible en Cataluña, siendo una de las pocas bodegas que elaboran un vino de finca, distinción que reconoce la excepcionalidad de su origen.

Una experiencia a la carta

El castillo de origen medieval que preside la finca es la puerta de entrada a una propuesta enoturística que adopta múltiples formas. Hay quienes prefieren recorrer los viñedos a pie o en bicicleta, quienes optan por una visita guiada a la bodega con cata de vinos o quienes buscan una escapada para desconectar. También es posible practicar actividades deportivas y de bienestar, como golf, pádel, yoga y otras experiencias en contacto con la naturaleza.

Su oferta de alojamiento se integra respetuosamente con el entorno. Las cabañas situadas dentro de la finca ofrecen una estancia inmersa en la naturaleza, donde el canto de los pájaros, el olor de sotobosque y las vistas sobre los viñedos y Montserrat se convierten en protagonistas.

En cuanto a la propuesta gastronómica, el restaurante Bages 964 traslada a los platos la esencia del Bages mediante una cocina que prioriza los productos locales y ecológicos, reinterpretando la tradición con una mirada contemporánea. Su ubicación, rodeada de viñedos, convierte cada comida en una prolongación del paisaje.

Tradición que mira hacia el futuro

Heretat Oller del Mas es un ejemplo de cómo el turismo y la viticultura pueden contribuir a preservar el patrimonio natural y cultural. La finca apuesta por una gestión basada en la eficiencia energética, el uso de energías renovables —geotermia, energía solar y aerotermia—, la reutilización del agua y la conservación de la biodiversidad. Además, fue la primera bodega de Cataluña en obtener la certificación de huella de carbono. Una forma de hacer que se reafirma con su adhesión a Destino Barcelona Sostenible, que reconoce sus buenas prácticas ambientales y sociales.

Como en casa

Visitar Heretat Oller del Mas es descubrir una bodega con historia, pero también contribuir al proyecto de una familia y compartir con ella el respeto por el paisaje y la cultura del vino. Es descubrir el Bages acompañado por personas que lo preservan y lo aman.

Planifica tu visita a www.ollerdelmas.com