Hay experiencias que se mantienen inmutables en el tiempo. Compartir una comida con la gente a la que quieres en La Font de Prades es una de ellas.
Desde 1969, este establecimiento familiar mantiene viva la tradición de la cocina catalana, y lo hace con la misma calidez, los mismos sabores y los mismos sentimientos de siempre. Un restaurante y un espacio de recuerdos compartidos entre generaciones que trabaja para que esta experiencia continúe siendo así muchos años más.
La cocina catalana como patrimonio vivo
Entrar en La Font de Prades es descubrir un restaurante que forma parte de la historia de Montjuïc. Con más de cincuenta y cinco años de trayectoria y gestionado aún por la misma familia fundadora, el restaurante ha evolucionado sin perder nunca de vista su esencia.
Se trata de un espacio que evoca las masías catalanas, donde la cocina de proximidad y la calidad del producto siguen siendo los principales ingredientes de su propuesta gastronómica. Con recetas tradicionales como los canelones de Sant Esteve, el trinxat de la Cerdanya, la butifarra de Cal Xullat con judías de Santa Pau, el bacalao a la llauna o el arroz de montaña, mantiene viva la cocina catalana más tradicional.
La experiencia se completa con un entorno privilegiado. Situado en el centro del Poble Espanyol, el restaurante permite combinar su propuesta gastronómica con el descubrimiento de uno de los espacios culturales más singulares de Barcelona. Artesanía, arquitectura, exposiciones y actividades conviven en este recinto, así que cada visita es también una oportunidad para disfrutar de la cultura local y conectar con ella.
Recetas tradicionales con valor añadido
La selección de productos locales y de vinos con denominación de origen catalana contribuye a apoyar a los productores de proximidad, lo que favorece una economía local más resiliente y reduce el impacto ambiental asociado al transporte de los alimentos. Es una manera de entender la gastronomía que refuerza el vínculo entre el territorio, sus productores y los visitantes.
Su compromiso ambiental también se refleja en la gestión del día a día, con acciones cotidianas que forman parte de su funcionamiento. El uso de electricidad de origen renovable, la reducción de los envases de plástico en favor del vidrio y de los materiales biodegradables o la participación en la campaña Remenja’mmm para sensibilizar sobre el desperdicio alimentario son algunos ejemplos de su forma de hacer.
Por todo ello, La Font de Prades cuenta con el distintivo Destino Barcelona Sostenible, acreditación que reconoce a las organizaciones que integran criterios sociales, económicos y ambientales alineados con los objetivos de desarrollo sostenible y trabajan por la construcción de un modelo turístico más responsable.
Mucho más que una experiencia gastronómica
Tradición gastronómica, producto local, gestión responsable y arraigo definen este emblemático restaurante de la ciudad, que invita a disfrutar de la cultura y del patrimonio preservando los valores de siempre e incorporando otros nuevos que miran hacia el futuro.
Sentarse a la mesa es compartir, y la mejor forma de hacerlo es generando un impacto positivo en nuestro entorno.
Encontrarás más información en www.lafontdeprades.cat