La gestión del turismo sostenible requiere espacios de diálogo donde Administración, sector económico, entidades y ciudadanía puedan compartir visiones y construir respuestas a los retos del destino. Barcelona trabaja en esta dirección a través del Consejo de Turismo y Ciudad (CTiC), un órgano consultivo que este año celebra diez años consolidado como una pieza clave del modelo de gobernanza turística de la ciudad.
Coincidiendo con este hito, un estudio elaborado por la Cátedra de Turismo, Hotelería y Gastronomía CETT de la Universidad de Barcelona sitúa la capital catalana entre los modelos más avanzados en gobernanza participativa aplicada al turismo. La investigación compara diferentes ciudades del Estado y de Europa y concluye que el modelo barcelonés destaca por la solidez de su estructura institucional y por la capacidad de integrar una gran diversidad de agentes en la toma de decisiones.
Diez años construyendo consensos
Desde su creación, el Consejo de Turismo y Ciudad se ha convertido en un espacio estable de debate sobre el presente y el futuro del turismo en Barcelona. En esta década ha reunido a un centenar de entidades y más de 500 participantes diferentes en plenarios, comisiones y grupos de trabajo, acumulando más de 7.500 horas de debate e impulsando numerosas recomendaciones para orientar las políticas públicas en materia turística.
Este trabajo compartido ha contribuido a consolidar una manera de entender la gestión del turismo basada en la participación, la corresponsabilidad y la búsqueda de consensos entre los diferentes actores implicados.
Una gobernanza para afrontar los nuevos retos del turismo
En un contexto en que el turismo tiene un impacto creciente sobre las ciudades y sus residentes, la gobernanza participativa se convierte en una herramienta esencial para garantizar un desarrollo equilibrado de la actividad turística.
En la sesión plenaria conmemorativa del aniversario del CTiC, celebrada el pasado 8 de julio, el teniente de alcaldía de Economía, Vivienda, Hacienda y Turismo, Jordi Valls, destacó la vigencia del Consejo para abordar los retos que plantea la actividad turística. «El turismo ha ganado peso en la agenda política y mediática hasta convertirse en un tema central de la política pública», señaló, remarcando que, pese a la complejidad del debate, «se han construido consensos importantes en torno a la necesidad de gestionar».
Valls reivindicó la apuesta del Ayuntamiento por una gestión del turismo que «no ponga en cuestión la calidad de vida en la ciudad y el derecho a permanecer en ella de sus residentes». En este sentido, el consistorio ha impulsado medidas como la regulación de la movilidad de los autocares turísticos con la implementación de la Zona Bus 4.0, la ampliación del programa para gestionar los espacios de gran afluencia o el incremento del impuesto turístico a los cruceros de escala.
Por otra parte, la jornada puso sobre la mesa otro de los grandes retos de los próximos años: disponer de nuevos indicadores que permitan evaluar el turismo más allá del número de llegadas o de pernoctaciones. El comisionado para la Gestión del Turismo Sostenible, José Antonio Donaire, ya trabaja en la definición de criterios para medir con mayor precisión los efectos sociales, económicos y ambientales de la actividad turística y facilitar una toma de decisiones más informada.
Un modelo en evolución
El estudio de la Universidad de Barcelona también señala que, a pesar de la solidez del modelo, existe margen para seguir evolucionando. Entre los retos identificados está reforzar la transversalidad de la participación, incrementar la capacidad de incidencia en las políticas públicas y hacer más ágiles los procesos de trabajo.
Estas conclusiones refuerzan la importancia de seguir impulsando espacios de participación que permitan construir un modelo turístico más sostenible, resiliente y compartido. La gobernanza participativa no solo contribuye a mejorar la toma de decisiones, sino que también favorece una gestión más transparente, equilibrada y adaptada a las necesidades del territorio y de las personas que viven en él.